23 agosto 2009

A fuerza de despedirnos tanto y tanto, a fuerza de no quererme extraviar en el olvido, a fuerza de no someterme a un designio revelado en la ensoñación de los dioses fatídicos, a fuerza de inspiración reciclada… la podredumbre de la muerte enterrada sin miel, sin cantos, sin flores.