9 Les perdono la conferencia que montaron los dos jóvenes socráticos. Quiero hablar de otra cosa. No hace mucho cogí en París un taxi desde un extremo a otro de la ciudad y el taxista se puso a charlar. No puede dormir en la noche. Padece de insomnio. Eso le ocurrió durante la guerra. Era marinero. A su barco lo hundieron. Nado tres días y tres noches. Al final lo salvaron. Pasó varios meses entre la vida y la muerte. Se curó, pero perdió el sueño. -Tengo un tercio de vida más que usted- sonrió -¿Y qué hace con ese tercio que tiene de más?- le pregunté. -Escribo - dijo. Le pregunté qué era lo que escribía. Escribe sobre su vida. La historia de un hombre que nado tres días en el mar, luchó con la muerte, perdió el sueño pero conservó las ganas de vivir. -¿Y lo escribe usted para sus hijos? ¿Cómo una crónica de la familia? Sonrió amargamente: - A mis hijos no les ...