Debo admitir que de no ser una lectura necesaria para el estudio de la novela moderna jamás, o al menos eso creo, la hubiera intentado leer de nuevo. La novela se compone de tres partes: la primera, es la introducción escrita por un desconocido del que nada sabemos, salvo que es un buen ciudadano con costumbres burguesas, una persona ordinaria que no gusta de las complicaciones, vive en armonía con su espíritu puesto que ha decidido no oscilar entre los extremos del vicio o la santidad y mantenerse en el centro de la estabilidad, también aburrimiento -pero esto es algo que él mismo no se cuestiona-, entonces, ¿qué de importante tiene reparar en este personaje del cual jamás se escribirá una novela? (O quizás sí, si se convirtiera en cucaracha), acaso la única razón es la de ser el sobrino de la casera de Harry Haller (el protagonista de esta historia), con quien entabló cierta amistad. De tan íntimo, el escrito recuerda al género epistolar, a través del cual nos acercamos a la ex...