H, G y L están recostados sobre la serpiente. H comienza a molestar a G y G molesta a H, por alguna razón del destino mencionan algo del "gallito inglés", "¿Qué es el gallito inglés? "-pregunta L--- H y G comienzan a reirse y le dicen que lo busque en internet. L piensa que sólo le estan tomando el pelo y que no buscara en internet aunque les había dicho que lo haría. Al día siguiente L le pregunta a F "¿Qué es el gallito ingles?", y todos comienzan a burlarse de L ignorante "¿No sabes lo qué es el gallito ingles?", Risas y más risas. "Búscalo en la red" le recomendaron sus amigos. Esa noche L entra a google y pone GALLITO INGLéS, inmediatamente le aparecen algunas páginas de Zurdok, otra de la página de los cuentos y una más que pertenece a un blog http://guarroclub.blogspot.com al que le debo el estar en el camino de la luz ¡YA SÉ LO QUE ES EL GALLITO INGLES! Visitenla esta pocamadre
nada de chicos ostra, ni puñes reprimidos, ni club oficial de bateados... Ahora intento ser escéptica y solo confiar en el arte de ciertos escritores y algunos músicos, intentar no dejarme llevar por sentimientos prostituidos que han sublimado el dolor; quizás no fluir en conceptos elaborados... tal vez funcione volvernos escépticos para dejar de sufrir, aunque no creo que deje de gustarme John Lennon, ni creo que la melancolia que en ocasiones es insoportable se vaya y sobre todo porque abandonarme al escépticismo sería como entregarme a la Gran Costumbre... Y es en estos momentos cuando el dramaturgo se cuestiona: ¿Por qué maldita sea me gusta sufrir? y el personaje de su obra mediocre le contesta desde la última línea de la hoja: Pero si bien que te gusta, así que deja de quejarte.
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-Rocío Sánchez Azuara